LA TEORÍA MARXISTA DE LA ESENCIA HUMANA Y DE LA EDUCACIÓN
A la esencia metafísica del hombre que hemos visto anteriormente, Marx opone la idea de que, la esencia del hombre es el trabajo, puesto que el trabajo ha creado al hombre. En el trabajo del hombre está su propia esencia. Trabajo que se distingue del trabajo animal, porque produce su propio medio de subsistencia de modo voluntario conciente y universal. Pero el trabajo que ha creado al hombre se ha dividido y con ello ha dividido al hombre, lo alienado a la sociedad de clases. Por lo que la pedagogía Marxista se presenta como una forma y método de la reintegración del hombre en el trabajo, en oposición al trabajo que lo ha dividido.
Por otro lado la esencia humana en el marxismo se configura y evoluciona, en el proceso histórico de la creación de un mundo humano y de la conquista de este mundo. Esta posición se basa en el conocimiento de que, la existencia del hombre se transforma y evoluciona en el transcurso de actividad determinada por las necesidades históricas.
Con respecto al tema de la alienación Marx llega a la conclusión, que las raíces enajenadoras son de índole material económica, por lo que el sistema capitalista, el carácter del trabajo como esencia del hombre se destruye.
Los cuatro aspectos del proceso del proceso de alineación en el capitalismo según Marx, son:
1. El hombre produce objetos que no le pertenece, no sólo en el sentido humano, sino también ni siquiera en el sentido de poseedor económico. El producto de su trabajo no es para él, ni para la utilización física, ni para su disfrute estético o moral. "Lo que es producto de su trabajo, no es él". "El obrero se vuelve más pobre cuanto mas riqueza produce; con la valorización del mundo de las cosas aumenta en relación directa a la desvalorización del mundo humano". Así el trabajador se envilece y viene a ser una mercancía más miserable que su propia fuerza de trabajo.
2. El trabajo se convierte, de ese modo, en algo que el obrero siente como externo a él, porque lo niega, arruina su cuerpo y su espíritu. En el trabajo realiza lo que se ha señalado. No es más que un medio para subsistir. No se pertenece a si mismo; se convierte en instrumento de algo que debe conseguirse a través de el.
3. Este trabajo alienado, ajeno, destruye el vinculo entra el hombre y la esencia genérica humana al destruir el vínculo del hombre con sus obras. Con respecto a esto, Marx ha dicho en El Capital que la producción en si constituye fundamentalmente una característica del ser específico del hombre: "es la vida productora de vida. En el tipo de actividad vital reside todo el carácter de una especie, su carácter genérico". La característica genérica del hombre es vivir para producir; pero "el trabajo alienado enseña al hombre lo contrario, es decir que para vivir, debe reproducir. Así "su esencia es un mero medio de su existencia".
4. Por ultimo, la alienación conduce a romper los vínculos de las relaciones mutuas entre los hombres, al crear el antagonismo entre los que trabajan y aquellos que utilizan los productos de su trabajo. Finalmente es en la práctica revolucionaría donde se da la posibilidad de considerar alternativamente la esencia y la existencia, que en el pensamiento filosófico burgués se separan y oponen entre sí.
0 comentarios:
Publicar un comentario